Evolución de la cirugía

¿Cómo fue cambiando la cirugía?


Primera etapa



Cirugía intracapsular de la catarata. La primera cirugía para solucionar la catarata era muy traumática, con recuperación lenta y mala y sin el uso de anteojos casi no se veía. Ya se ha abandonado casi por completo. Simplemente se extraría el cristalino por una incisión enorme y luego se dejaba el ojo así. La cirugía requería varios puntos de sutura, con lo cual el estado de la córnea era muy comprometido. Los anteojos necesarios para compensar la falta de cristalino ofrecen una visión muy pobre, y el daño al ojo era tremendo. Se hizo hasta hace 50 años.

Segunda etapa


Extracción con implante de lente intraocular. La cirugía extracapsular de catarata con implante de lente intraocular es menos agresiva, con una recuperación visual razonable y se requieren anteojos permanentes para poder aprovechar el máximo de visión. Originalmente las lentes eran rígidas, y más recientemente, plegables para disminuir el tamaño de la incisión y no requerir sutura. En la primera década del siglo se la mejoró con la asistencia del ultrasonido. Actualmente es la cirugía más común de la práctica médica.

Tercera etapa


Cirugía Facorrefractiva. Implante de lente específica con la capacidad de solucionar todos los defectos visuales de manera definitiva: Resuelve de manera definitiva todos los defectos ópticos habituales como la hipermetropía o miopía junto con el astigmatismo y la presbicia. Para poder pronosticar el resultado de esta cirugía se requiere una evaluación completa de la salud ocular seguida de cálculos y mediciones para obtener con exactitud el valor de la lente a implantar. Todo esto, asociado a insumos, equipamiento de excelencia y una cirugía precisa, rápida y sin sutura, resulta en una recuperación visual rápida y definitiva. Como en toda cirugía, se requiere una adaptación a la nueva visión. A partir de esta etapa, uno de los objetivos es abandonar los anteojos luego de la cirugía. Leer más

Cuarta Etapa



FLACS - Cirugía asistida con Láser Femtosegundo (sin bisturí). Es el último avance en esta cirugía logrando la independencia de todo tipo de bisturíes: todas las incisiones las hace el láser facilitando la cirugía, disminuyendo la inflamación y aumentando aún más la precisión quirúrgica. Leer más

Para cada etapa cambian el instrumental, los insumos y los requisitos de entrenamiento por parte del cirujano, lo cual encarece mucho el procedimiento. Esto hace que, dependiendo dónde y quién lo opere, podría no acceder a todas las opciones. Como es lógico, los resultados estarán en estrecha relación con el método usado y las prestaciones de las lentes elegidas.

Pero lo cierto es que, mucho antes que la catarata, el envejecimiento del cristalino ocasiona la presbicia, que se hace más notoria y de progreso más rápido después de los 40 años. De hecho, el cristalino es el responsable de todos los cambios de anteojos desde la adolescencia; es por eso que no recomiendo cirugía láser para librarse de los anteojos (LASIK) después de los 45 años, ya que el cristalino hace tiempo que perdió las características de la infancia y hará que los resultados sean provisorios. El reemplazo del cristalino por una lente intraocular es la única solución permanente. Después de los 50 años, se puede realizar independientemente del estado del cristalino: si la persona precisa varios pares de anteojos, no tiene sentido esperar más y, si está en sus medios, su mejor opción es una lente intraocular. Por supuesto, se requerirá que el estado general del ojo sea saludable para que los resultados sean los esperados. Las lentes multifocales corrigen la visión en todas las distancias en forma definitiva. En los pacientes mayores, la cirugía representa una mejora tan significativa en la calidad de vida que ya es un recurso esencial. No sólo disminuye considerablemente el riesgo de accidentes en el hogar como caídas o quemaduras, además permite que la persona recupere la capacidad de retomar actividades cotidianas como leer, maquillarse o afeitarse, hacer trabajos manuales o mirar una película, es decir, reincorporarse a la vida familiar y social. Es decir, la catarata es un estado extremo de deterioro del cristalino al que hoy sólo se llega por abandono o por cuestiones económicas. La catarata como enfermedad es hoy técnicamente obsoleta, puesto que el cristalino se puede reemplazar mucho antes para solucionar la presbicia. Pero esto ocurre porque la cirugía ha evolucionado para poder apuntar a objetivos más altos, al aumentar la precisión, la calidad de las lentes y disminuir drásticamente el grado de agresión al ojo durante el procedimiento.


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