Los tratamientos más frecuentes de polo posterior que se realizan en el Instituto son a pacientes con maculopatía y retinopatía diabética. Ambas condiciones tienen factores comunes: lo que se pierde con ellas es difícilmente recuperable, y el tratamiento precoz es absolutamente crucial para evitar que el daño sea invalidante.

La maculopatía relacionada con la edad (AMD)

¿Qué es la maculopatía?

Aunque el ruido ambiente sea alto, distinguimos claramente la voz de una persona que nos habla. Es la audición consciente: de la gran cantidad de estímulos que recibe, el oído selecciona aquello que le interesa. El resto (la mayor parte de la audición) funciona sólo como una variable de entorno.
Con la visión ocurre algo similar: para caminar, orientarse o realizar cualquier actividad cotidiana, se utiliza toda la superficie de la retina; pero cuando conducimos un auto, leemos el diario o reconocemos el rostro de una persona que nos habla, ejercemos la “visión consciente” o visión central. No sólo vemos: miramos.

La visión central no se forma en toda la retina, sino en una pequeña área central llamada mácula, y en particular en una pequeñísima depresión de un tercio de milímetro dentro de ella, llamada fóvea. La mácula, que mide medio milímetro, es la que nos permite reconocer una cara, leer un texto, en resumidas cuentas, mirar. Todo el resto de la retina registra la información del entorno, nos ofrece un “menú” del que escoger aquello que queremos llevar hacia el centro, hacia la mácula, para mirarlo. Donde comienza la visión central, se deja de utilizar la visión periférica, se deja de “ver” en general.   

¿Dónde está la mácula? 


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La visión periférica no puede reemplazar o compensar la ausencia o alteración en la visión central. Con la edad, pueden aparecer alteraciones en la mácula que distorsionan o impiden la visión central. Esas alteraciones se llaman maculopatías.

Es fundamental que el paciente entienda claramente los alcances de esta enfermedad cuando no se la trata. Librado a su evolución natural, el proceso es simplemente devastador. Es imperativo iniciar acciones con metas razonables lo antes posible. Todos los tratamientos disponibles son para detener el avance y no para curar, ya que una vez que la enfermedad dañó la visión central, no hay modo de lograr una recuperación significativa.

La maculopatía seca

La retina, como la piel, resiente el exceso de radiación ultravioleta -es decir, la exposición al sol-. Los rayos ultravioletas de la luz natural dañan la retina tanto o más que cualquier otro tejido del cuerpo. A mayor cantidad de luz natural (la artificial no cuenta) mayor será el esfuerzo de la retina para funcionar, y por consiguiente mayor el deterioro.
Los años de desgaste producidos por la luz del sol, sumados a otros factores como la mala alimentación y la piel blanca, pueden producir con el tiempo una atrofia progresiva de la mácula llamada maculopatía seca.
La maculopatía seca es una afección de evolución lenta. Va produciendo pequeñísimas zonas sin visión dentro del área central, dificultando la lectura (ver imágenes más arriba). Para detener el proceso de deterioro, el primer tratamiento es proteger la vista de la luz solar. Además, se la trata con factores antioxidantes, anti radicales libres y suplementos vitamínicos E y A,  en especial carotenoides y luteína.
Algunas maculopatías secas se transforman en una forma más grave de la enfermedad, llamada maculopatía húmeda.

La maculopatía húmeda o proliferativa

La mácula es un tejido avascular: no tiene ni debe tener vasos sanguíneos propios. Cualquier vaso sanguíneo presente en la mácula constituye una maculopatía húmeda: una alteración grave en la visión central que puede tener diferentes grados de intensidad, y llegar incluso a la ceguera central. Esta enfermedad no conduce a la ceguera total, porque como toda maculopatía no afecta la visión periférica, sólo la central. De cualquier modo, inhabilita para conducir automóviles, leer o reconocer un rostro ya que termina dejando una mancha oscura en toda la visión central. Esta alteración, a diferencia de la anterior, puede aparecer súbitamente en el curso de unos pocos días.
Todos los tratamientos son para detenerla, no para eliminarla: el objetivo es evitar una mayor pérdida, ya que no es probable recuperar lo perdido.


¿Cómo ve una persona con maculopatía proliferativa?


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La grilla de Amsler

Es un test muy confiable para detectar el comienzo de una maculopatía húmeda (la versión más grave). Mire la grilla una vez por semana con los anteojos de cerca, con un ojo por vez. Si las líneas se ven notoriamente onduladas o torcidas, consulte a su oftalmólogo con urgencia.

Grilla de Amsler.


Tratamientos

Los tratamientos no son siempre efectivos, sea porque no existió la posibilidad de detener la vascularización, porque los vasos volvieron a crecer o porque el paciente subestima la severidad del cuadro y no busca tratamiento adecuado rápidamente. No es raro que la maculopatía se dé en ambos ojos, pero casi nunca al mismo tiempo. Es por eso que el segundo ojo suele recibir mejor tratamiento que el primero, demostrando así la importancia del tratamiento precoz.

El concepto principal del tratamiento es impedir que los vasos anormales destruyan la zona central y comprometan la visión.

Un novedoso tratamiento son las drogas antiangiogénicas que se inyectan dentro del ojo y permiten hacer remitir los vasos anormales que crecen debajo de la mácula, deteniendo transitoriamente la evolución de la enfermedad. Las inyecciones  deben repetirse hasta que se inactive el cuadro -desaparezca el edema retinal-. Estos tratamientos han demostrado una increíble eficiencia en el control de procesos proliferativos, tanto asociados a la maculopatía como a la retinopatía diabética. El tratamiento es ambulatorio y muy sencillo; el Dr. Caride lo realiza en quirófano de microcirugía por cuestiones de asepsia, pero no requiere ni convalescencia ni parches ni genera mayores molestias.

 

(ver también: retinopatía diabética)

Preguntas Frecuentes

Aquí encontrará respuesta a las preguntas más frecuentes sobre oftalmología, cirugías de catarata y LASIK y cuidado de la visión. Si su respuesta no está aquí, puede preguntar directamente al Dr. Caride en la pestaña Contacto.


El Instituto

El Instituto de Estudios Oftalmológicos es mucho más que un centro de atención de primer nivel; es una organización que incluye la docencia, la promoción de la interconsulta y la investigación de la mano de grandes instituciones internacionales.

El Manual

El Manual de Facoemulsificación es el primer libro del Dr. Fernando Caride. Se trata de una obra extensiva, única en su tipo, que explica todas las etapas de la cirugía de la catarata y facorrefractiva. Publicado en 2013 por Editorial Journal

El Dr. Fernando Caride

El Doctor Fernando Caride es un reconocido cirujano oftalmológico especializado en cirugía de cataratas, cirugía refractiva y cirugía de vítreo retina. Egresado de la Universidad de Buenos Aires en 1976 con "Diploma de honor"